Tras la descolonización de los países de África y de Cuba, en la década del 60, los considerados postcoloniales formaron un conglomerado para luchar por el reconocimiento de sus derechos que, hasta ese entonces, los más poderosos les habían quitado. Dentro de la preocupación demográfica y económica que tenían, era la dependencia cultural a la que estaban sometidos, debido a que los medios de comunicación eran dominados, plenamente, por las potencias. Este conjunto de Estados se va a llamar Movimiento de Países No Alineados (MPNA). Llevaron la problemática a la agenda pública del mundo entre los años 70 y 80.
La teoría de Argel a Nairobi:
Se produjo la Cumbre de 1973 en la capital de Argelia. Se debatieron los temas de la dependencia cultural. Se contempló, por primera vez en la historia, la Política Nacional de Comunicación para fomentar el control y la regulación de los medios por parte de los Estados. A esta etapa, que duró hasta 1976, se la llamó formalista, ya que tenía el propósito de que las Naciones tengan el control de la producción de contenidos de los medios.
La práctica:
En América del Sur en la misma época, se desarrollaron las dictaduras más sangrientas de la historia del continente. Entonces, Pinochet en Chile, Bordaberry en Uruguay y Videla en Argentina, tomaron el control de los medios para el manejo a placer de éstos. Con la teoría que los avalaba, la censura y las regulaciones negativas sobre los mismos, lograron que las Fuerzas Armadas de los países anteriormente mencionados, obtengan el control de la comunicación.


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